Nov
27
Mi Hermano
Mi hermano no oye nunca lo que digo.
Se precia de ser muy irreverente
y sin embargo siempre está conmigo.
Con él es como hablar con el ombligo.
No importa que se ría de repente,
mi hermano no oye nunca lo que digo.
Igual que Harpo a Groucho, lo persigo,
y somos dos sonrisas frente a frente.
Y sin embargo, siempre está conmigo.
Con mis vacilaciones lo fatigo,
y pese a que me mira y me consiente,
mi hermano no oye nunca lo que digo.
Por más que lo pretenda, no consigo
ni siquiera ensayar lo que se siente,
y sin embargo siempre está conmigo:
de todas mis fisuras es testigo
pues lee mis labios muy atentamente;
mi hermano no oye nunca lo que digo
y sin embargo siempre está conmigo.