Jan
8
Lo que no sabes
“Alguna vez dio charlas invitadas
en Harvard y MIT”. El obituario
se vale solo de lo necesario
—la toga, los laureles, las palmadas—
para justificarse. Tú te apiadas.
Apretujas las páginas del diario.
Recorres el espectro funerario
de los ocasos y las madrugadas.
Te sirves otra taza de café.
En un cubo de azúcar que sujetas
levemente, se tiñen nuestros roces
y la nostalgia de lo que no fue.
Recuerdas estas líneas indiscretas.
Luego lo sueltas: no te reconoces.