Aug
2
Al otro lector
Lector ausente a quien mi poesía
invoca tímida y discretamente,
y a quien ésta quizás conmovería
más que a quien por ahora la consiente:
Conozco tu mirada y tu sonrisa
tantas veces pensadas, tantas veces,
y admiro la agudeza tan precisa
con que criticas tú cuanto aborreces.
Son míos tus bostezos cuando escribo
y mío es tu festejo cuando acierto,
aunque siempre seas tú más efusivo
y con frecuencia yo más boquiabierto.
Yo también quiero ser lector ausente:
el tuyo, caballero inexistente.